Se requiere la formación más especialistas en hemato-oncología, ya que en México solo 953 hematólogos certificados
El mieloma múltiple, segundo cáncer de sangre más común, representa un desafío creciente para pacientes y sistema de salud. Aunque la mayor incidencia se da en adultos mayores de 60 años, cada vez son más los pacientes jóvenes en los que la enfermedad tiende a ser más agresiva lo que hace aún más crucial la detección temprana y la atención especializada.
En el conversatorio “Voces y Experiencias sobre el Mieloma Múltiple”, realizado por La Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC), especialistas, pacientes y cuidadores compartieron experiencias sobre la atención, tratamiento y retos que enfrentan quienes viven con esta enfermedad.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, cada año se diagnostican 2 mil 400 casos nuevos, y los hombres son quienes más lo padecen. Durante su participación la Dra. Yanet Ventura, hemato-oncóloga, destacó que “puede existir un subregistro por demoras en la confirmación diagnóstica, porque muchos pacientes comienzan con una fractura y solo se trata la lesión, sin identificar la enfermedad subyacente”. Esto refleja la necesidad de diagnósticos oportunos y protocolos claros de referencia para el paciente.
La Dra. Ventura también enfatizó la necesidad de formar más especialistas en hemato-oncología, ya que en México solo 953 hematólogos certificados atienden a una población extensa, y una fracción de ellos se dedica a cánceres hematológicos como el mieloma múltiple.
“Los especialistas están concentrados en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Esto obliga a muchos pacientes a trasladarse largas distancias, lo que genera gastos de traslado, alojamiento y cuidado adicional por parte de familiares”, explicó.
Por su parte, Mayra Galindo, directora general de la AMLCC, resaltó que la educación de los pacientes es clave, no sólo para comprender su enfermedad, sino para aprender a vivir con ella, mejorar su adherencia a los tratamientos y aumentar la sobrevida. Por su parte, Jimena Alcalá, presidenta de la Asociación Mexicana de Enfermos de Mieloma Múltiple (AMEMM), destacó que el diagnóstico oportuno es esencial, ya que algunos pacientes pueden tardar años en conocer con certeza el padecimiento que tienen.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran dolor óseo, particularmente en columna vertebral, esternón, costillas y extremidades, anemia, fracturas patológicas y daño renal. Se recomienda que cualquier persona que presente dos o más de estas señales consulte con un hematólogo lo antes posible.
Asimismo, comentó sobre los costos asociados al tratamiento: por ejemplo, una caja de lenalidomida, uno de los medicamentos más utilizados, puede costar alrededor de $103,000 pesos al mes, mientras que otros tratamientos pueden sumar decenas de miles de pesos adicionales por cada ciclo. Esto demuestra la dificultad para acceder a terapias de alto costo, especialmente para pacientes sin seguridad social o seguro privado de gastos médicos mayores, cuyo límite de cobertura puede agotarse rápidamente.
Alma Ortiz Pellón, subdirectora de la AMLCC, subrayó la necesidad de garantizar acceso igualitario a medicamentos autorizados en el Compendio Nacional de Insumos para la Salud, así como mantener tratamientos individualizados de acuerdo con la condición de cada paciente.
“Elegir el tratamiento adecuado mejora los resultados clínicos y evita que los pacientes se queden sin opciones”, agregó.
En el conversatorio también participaron la nutrióloga Ivette Sandoval, la fisioterapeuta Perla Santana y el experto en farmacovigilancia y seguridad del paciente, QFB Omar Torres Mendoza, quienes destacaron la importancia de seguir estrictamente las indicaciones médicas y recibir atención integral y multidisciplinaria. Cada paciente vive la enfermedad de manera distinta, por lo que la colaboración entre hematólogos, nutricionistas, fisioterapeutas y cuidadores es fundamental para mejorar la calidad de vida, prevenir complicaciones y facilitar la adherencia a los tratamientos.
Respecto a la prevención y factores de riesgo, la Dra. Ventura explicó que aunque no se puede evitar completamente el mieloma múltiple, mantener un estilo de vida saludable con una dieta balanceada, ejercicio moderado y control de enfermedades crónicas como obesidad, diabetes o hipertensión, ayuda a mantener el equilibrio del sistema inmunológico y reduce el estado inflamatorio crónico, que puede contribuir al desarrollo de cánceres.
Finalmente, especialistas y pacientes coincidieron en que el enfoque multidisciplinario, junto con la detección temprana y el acceso a medicamentos esenciales, son pilares fundamentales para mejorar la atención de las personas que viven con mieloma múltiple en México.

